Mamá,
¡Oh, mamá! ¡Cuánto te amo!... ¡Y Cuánto te extraño!
Autor:
Jacinto Antonio Martínez García. SACVEN 02147
En
casita: 12 mayo. 2019: 08:27 am - 02:50 pm
Madre,
pensarte es vivir cada instante desde la concepción misma,
cuando
ni siquiera, quizás, consciente sabía de tu divina existencia.
Madre,
mirarte es mirarme en tus diamantes celestiales, desde tus brazos,
que me sostienen,
cuando
me amamantabas, tal vez, observando AL CREADOR de donde vienes.
Madre,
encontrarte en cualquier lugar, es el más sorprendente e inesperado
hallazgo,
cuando
en soledad o en compañía, dentro o fuera de la casa me bendice tu
presencia.
Madre,
besarte es recibir la calidez y ternura de DIOS en mis temblorosos
labios,
cuando
tu suave piel toca la mía, desaparecen las tristezas, soledades y
calvarios.
Madre,
soñarte hoy, mañana y siempre, cada segundo, minuto, mes o año; me
arrullo,
cuando
tu inolvidable voz, es, ha sido y será las más excelsa, sublime e
incopiable melodía.
Madre,
adivinarte en la fragancia repentina traída por la brisa cómplice
del recuerdo,
cuando
tu inconfundible aroma impregna mi ser, haciendo tuyos, todos los
días.
Madre,
abrazarte después de tantas cortas o largas ausencias, por mis idas
y quedadas,
cuando
por estudios de ti físicamente me separaba... ¡Ay, madre! ¡Oh,
melancolía!
Madre,
sentirte en cada latido de mi corazón, fortalece mi seguridad,
cuando
a solas o en multitudes están presente tus bendiciones protectoras.
Madre,
buscarte en mis angustias, debilidades, fortalezas, en mis éxitos y
grandes momentos,
cuando
todo se derrumba hasta el sin fin; cuando todo es la gloria
materializada. Allí estás mamá.
Madre,
recordarte en tus noes, en tus regaños, tus lágrimas de alegría y
también las otras,
cuando
te plantabas con tu corazón destrozado a negar algo, a sabiendas de
mi bien... Y un abrazo.
Madre,
extrañarte, cómo no echarte de menos mamá, si lo das todo sin
esperar agradecimientos, cuando hasta sin darme cuenta; no estoy
seguro, sin olvidé decirte: ¡Cuánto te amo y quiero!
Madre,
¿Imaginarte? Eres mi mamá, mi todo, el río, la montaña, el mar,
la vida, el cielo,
cuando
en algún lugar me siento sólo, el trinar de las aves, el agua, el
viento te traen… ¡Y lloro!
Madre,
dormirme en tu regazo, un sueño posible o irrealizable; si estás
aquí o estás allá,
cuando
la nostalgia, en silencio me atrapa, cuando se entrecruzan los
sentimientos.
Mamá,
¡Oh, mamá! ¡Cuánto te amo!... ¡Y Cuánto te extraño!