EL SONIDO DE LAS
LLAVES DETRÁS DE LA PUERTA
Autor:
Jacinto Antonio Martínez García
Sentir-pensar-hacer
27
de marzo de 2016
Generalmente
estamos (en plural para incluirme) dispuestos, a decir, a juzgar, que
alguien no hace las cosas bien, como debe ser: los Policías no
cuidan bien y son más peligrosos que los ladrones (Es verdad, algunos han sidos
apresados), los Guardias Nacionales son unos corruptos y se hacen
cómplices de los comerciantes y dejan que ellos hagan lo quieran
cobrándole alguna comisión (Muchos han caído en eso), los miembros
de los consejos comunales también son corruptos porque cuando le
bajan los recursos no le dan el uso adecuado o se aprovechan de
estos, las profesoras, profesores y maestros y maestras son unas
flojas y unos flojos no saben educar a sus hijos, no se los cuidan
bien y cobran sin trabajar, el jugador de béisbol o fútbol es malo
porque se ponchó o no metió el gol para ganar el juego; que debió
hacer tal o cual jugada, el gobernador tal es un inepto y ladrón o
el Presidente no sirve porque las medidas políticas, económicas, de
salud, educativas, deportivas o culturales que tomó no sirven, son
ineficientes, usted o yo lo hubiéramos hecho mejor... Y así una
laaaaaga lista de errores que somos capaces de diagnosticar. Y
rematamos con estas perlas: los funcionarios (no) hacen nada bueno,
aquí (no) hay nada, este país se lo llevó quien lo trajo... (¿Por
cierto quién lo trajo? Nunca me lo han dicho) ¡Qué bueno somos,
para despotricar! ¿Cómo seremos resolviendo nuestros problemas en
colectivo, en familia o en individual? ¿Seremos tan eficientes y
eficaces como queremos convencer
a otros?
¿Qué
se siente cuando nos abraza quien apreciamos y teníamos mucho tiempo
sin ver?
¿Que
se siente cuando nos felicitan en nuestro cumpleaños o nuestra
graduación?
¿Qué
se siente cuando nace nuestra primera hija o nuestro primer hijo
esperado?
¿Qué
se siente cuando recibimos las llaves de nuestra casa, apartamento o
carro?
¿Qué
siente cuando verdaderamente da las gracias?
¿Qué
siente cuando verdaderamente le dan las gracias?
¿Qué
siente cuando es tomado o tomada en cuenta? (Cuando le hacen ver que
es importante).
¿Que
siente cuando le hacen saber que es amada o amado?
¿Qué
siente cuando se percata cuánto tiene y pierde el tiempo en pensar
en lo que no tiene?
¿Que
siente cuando sus mapadres, hijos o hijas, sobrinos, sobrinas son
respetuosos, amables, solidarios, hospitalarios, es decir, hacen de
los valores sociales y de la buena convivencia su forma de vivir
porque así fueron enseñados y aprendidos en el hogar? (Madres
y padres
= mapadres
o pamadres)
¿Cuánto
le han dicho éstas? Seguro ha leído y escuchado lo que no le he
dicho.
Imagino
que al terminar de leer estas sencillas interrogantes ha dejado de
soñar y quizás esté abriendo los ojos para ver, lo que no ha
querido mirar hasta ahora, y oír lo que el escandaloso griterío del
silencio no le dejaba escuchar... Y AGRADECIDO CON EL TODOPODEROSO,
tal vez, observa el cielo... Y las palabras se hacen escasas para
expresar TANTA DICHA.
¡Ah!
Pero... ¡Siempre un pero! Como a usted tal vez le gusta argumentar o
siempre le responden.
¿Qué
piensa de quien habla mal de su propia mamá o su propio papá para
ganar indulgencias o quizás para cortejar?
¿Qué
piensa de quien roba un celular, una cartera, un carro o un
apartamento?...Y hasta
asesina)
¿Qué
piensa de los bachaqueros?
¿Qué
piensa del vecino o compañero de trabajo que tiene una medicina y
sabiendo que usted o un familiar suyo la necesita se la regatea y
vende 1000 % o más? (Sé de conocidos que lo vivieron)
¿Qué
piensa de quien roba al País? (De un funcionario que echa carro en
su trabajo con el horario o sus actividades, de quien hizo sus
estudios gratuitos en Venezuela luego se va otro País)
¿Qué
piensa de quien compra lo que no necesita, lo almacena en casa para
luego cambiarlo por otro producto de mayor cuantía? Por el tiempo
guardado le cae gorgojo ... Y dañado lo regala?
¿Qué
piensa de quien desangra al País convertido en falso viajero, en un
raspa cupo? (Igual a la que sigue)
¿Qué
piensa de su hijo o hija, hermana o hermano a quien usted le da una
extensión de su tarjeta de crédito y éste lo desbanca, es decir,
le fuga su capital? (Por no decir, lo estafa).
¿Qué
piensa de quien en las colas se colea o incita a un hijo o hija a
colearse para ser más pila que los demás o se dedica hablar mal del
gobierno y si alguien le responde por estar en desacuerdo con sus
comentarios lo llena de groserías, lo insulta o lo golpea? (Ellos
pueden hablar mal del gobierno y el otro no puede hablar bien del
gobierno o defenderlo. ¿Por qué?).
¿Qué
piensa del estudiante que votó en contra porque no le dieron la
tableta? ¿O del dignificado que le asignaron vivienda votó en
contra porque no le dieron un mercado? ¿Más ejemplos?: carros...
¿Qué
piensa de quien ya por la edad o por su trabajo esta recibiendo su
merecida pensión, igual al sueldo mínimo, y cuando recibe el dinero
dice: esta miseria que cobro? (¡¿Sabe?! Taxistas, camioneros,
zapateros, pescadores, campesinos, amas de casa, buhoneros nunca
hubieran sidos pensionados en un gobierno cuarto-republicano).
¿Cuánto
le han dicho éstas? Seguro ha leído y escuchado lo que no le he
dicho.
Imagino
que al terminar de leer estas sencillas interrogantes ha dejado de
soñar y quizás esté abriendo los ojos para oír, lo que no ha
querido hasta ahora y escuchar lo que el escandaloso griterío del
silencio no le dejaba ver... Si, así invertido. ¿Cuántas
veces usted ha visto a alguien con los oído? ¡Claro! Cuando escucha
a un conocido o conocida sin estarlo viendo usted voltea y la
descubre allí donde la vio auditivamente. ¿Y qué tal, el sonido de
las llaves detrás de la puerta de quien llega a casa? Lo vemos, con
los oídos, antes de entrar. Ya sabíamos quien llegaba, sin aún
haber entrado.
Ahora
bien, usted tiene el diagnóstico y seguro, seguro, por lo bueno que
es; también tiene soluciones. ¿Qué hace? ¿Seguir criticando?
¿Seguir juzgando? ¿A caso estará pensando que un solo árbol no
hace montañas y usted no se mete en política?
¿Sabe?
Jesucristo empezó solo. Ghandi empezó solo. Bolívar empezó solo.
Andresote empezó solo. Mandela empezó solo. Alí Primera empezó
solo. Chávez empezó solo.
Esta
sencillas interrogantes son: el sonido de las llaves detrás de la
puerta. Sentir, pensar, hacer.